Las enfermedades transmitidas por las garrapatas
Actualizado el 26 de mayo de 2026
Según ESCCAP Francia (European Scientific Counsel Companion Animal Parasites), entre el 30 y el 50 % de los perros que viven en zonas rurales lleva al menos una garrapata en algún momento de la temporada. Y detrás de la picadura de garrapata se esconden varias enfermedades vectoriales graves: piroplasmosis, ehrlichiosis, anaplasmosis, enfermedad de Lyme, hepatozoonosis. Algunas matan en 48 horas; otras provocan trastornos crónicos que se diagnostican meses después. Esta guía repasa cada enfermedad, sus síntomas, sus vectores, el tratamiento y, sobre todo, una prevención eficaz.
Conocer al enemigo: las garrapatas en Francia
En Francia predominan tres especies de garrapatas, que concentran la mayor parte de los riesgos para el perro:
- Ixodes ricinus (garrapata común o garrapata europea): la más extendida en toda la mitad norte de Francia. Principal vector de la enfermedad de Lyme y de la anaplasmosis. Presente en bosques húmedos, sotobosques y prados de hierba alta.
- Dermacentor reticulatus (garrapata ornamentada del perro): principal vector de la piroplasmosis. Presente en la mitad norte y en el centro de Francia, y en expansión. Prefiere las zonas boscosas y los prados.
- Rhipicephalus sanguineus (garrapata marrón del perro): presente sobre todo en el sur, en la zona mediterránea. Puede invadir viviendas y perreras. Vector de la ehrlichiosis y de la hepatozoonosis.
Temporada de riesgo: pico en primavera (abril-junio) y en otoño (septiembre-noviembre). Con el calentamiento global, las garrapatas están ahora activas casi todo el año en las zonas templadas.
1. La piroplasmosis (babesiosis): la urgencia n.º 1
La piroplasmosis canina está causada por un parásito protozoo, Babesia canis o B. vogeli, que destruye los glóbulos rojos. Es la enfermedad vectorial más frecuente y más grave en Francia.
Vector: garrapata Dermacentor reticulatus. El parásito se transmite tras 24-48 h de fijación de la garrapata en el perro.
Incubación: de 7 a 14 días después de la picadura.
Síntomas (aparición brusca):
- Fiebre alta (40-41 °C) y gran decaimiento.
- Pérdida total del apetito.
- Orina muy oscura (color Coca-Cola): destrucción masiva de glóbulos rojos.
- Mucosas pálidas o amarillentas (anemia + ictericia).
- Vómitos y, a veces, insuficiencia renal aguda.
Mortalidad: 10-15 % sin tratamiento, e incluso 50 % en la forma sobreaguda. Pronóstico excelente si se trata a tiempo.
Tratamiento: inyección de imidocarb (Carbesia®), fluidoterapia, transfusión de sangre si la anemia es grave. Urgencia absoluta: acuda al veterinario en las horas siguientes a los primeros síntomas.
2. La enfermedad de Lyme (borreliosis)
Causada por la bacteria espiroqueta Borrelia burgdorferi sensu lato, transmitida por Ixodes ricinus.
Particularidad: solo entre el 5 y el 10 % de los perros infectados desarrolla síntomas clínicos. Muchos siguen siendo portadores asintomáticos.
Incubación: de 2 a 5 meses después de la picadura (¡larga!).
Síntomas:
- Cojera de aparición repentina, a menudo cambiante (afecta a una pata y luego a otra).
- Fiebre moderada intermitente.
- Poliartritis, hinchazón de las articulaciones.
- Cansancio, pérdida de apetito.
- En el 1-2 % de los casos: glomerulonefritis (afectación renal grave, potencialmente mortal).
Tratamiento: doxiciclina durante 4 semanas. La evolución suele ser favorable, pero puede haber recaídas.
Nota: la enfermedad de Lyme es una zoonosis: las personas también pueden infectarse (por la picadura de una garrapata, no a través del perro).
3. La ehrlichiosis canina
Causada por Ehrlichia canis, bacteria intracelular transmitida por Rhipicephalus sanguineus. Afecta sobre todo a los perros del sur de Francia y de la cuenca mediterránea.
Fases clínicas:
- Fase aguda (1-3 semanas después de la picadura): fiebre, decaimiento, pérdida de peso, hemorragias (sangrado por la nariz, petequias en la piel).
- Fase subclínica (de meses a años): perro asintomático pero portador, con alteraciones detectables en la sangre.
- Fase crónica: pancitopenia (desplome de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas), hemorragias graves, infecciones oportunistas. Pronóstico reservado.
Tratamiento: doxiciclina durante 4 semanas (forma aguda), a veces más tiempo. La forma crónica es difícil de erradicar.
4. La anaplasmosis granulocítica
Causada por Anaplasma phagocytophilum, transmitida por Ixodes ricinus. Emergente en Francia, sobre todo en el noreste y en Bretaña.
Síntomas:
- Fiebre, decaimiento, anorexia.
- Cojera de aparición aguda.
- Hemorragias (trombocitopenia).
- Síntomas neurológicos raros, pero posibles.
Tratamiento: doxiciclina durante 14-28 días. Buen pronóstico con un tratamiento precoz.
5. La hepatozoonosis
Más rara, está causada por Hepatozoon canis y se transmite por ingestión de la garrapata (no por picadura), normalmente cuando el perro atrapa la garrapata con los dientes al rascarse. Presente en la zona mediterránea.
Síntomas: fiebre cíclica, dolores musculares, debilidad, anemia y, a veces, síntomas oculares.
Tratamiento: combinación de imidocarb y toltrazurilo. Pronóstico variable.
Quitar bien una garrapata
La técnica de extracción es determinante para limitar el riesgo de transmisión de enfermedades:
- Utilice un gancho quitagarrapatas (O'Tom Tick Twister, Trixie): es la herramienta de referencia.
- Introduzca el gancho bajo la garrapata, lo más cerca posible de la piel.
- Gire suavemente (da igual el sentido) hasta que la garrapata se suelte.
- No tire nunca con unas pinzas de depilar normales: corre el riesgo de aplastar la garrapata (liberación de saliva contaminada) o de arrancarla dejando el rostro (las piezas bucales) en la piel.
- No utilice NUNCA éter, alcohol, vaselina ni petróleo: la garrapata estresada regurgita en abundancia, lo que aumenta el riesgo de transmisión.
- Desinfecte la zona después de quitarla.
- Vigile al animal durante 3 o 4 semanas para detectar posibles síntomas (fiebre, decaimiento, orina oscura, cojera).
Prevención: antiparasitarios e inspección
La prevención combina una protección química permanente y una inspección sistemática al volver de los paseos.
Antiparasitarios acaricidas (con receta veterinaria):
- Comprimidos mensuales o trimestrales (isoxazolinas: Bravecto®, NexGard®, Simparica®): muy eficaces, de acción rápida (4-12 h después de la picadura).
- Pipetas spot-on mensuales (Frontline®, Advantix®, Effitix®).
- Collares de larga duración (Seresto®, Scalibor®): de 6 a 8 meses de protección.
- La elección depende del estilo de vida (perro de caza, perro al que le gusta bañarse, etc.): coméntelo con su veterinario.
Inspección sistemática al volver de los paseos:
- Pasar las manos a contrapelo por todo el cuerpo.
- Zonas preferidas por las garrapatas: cuello, orejas (por dentro y por fuera), axilas, ingles, espacios entre los dedos, hocico.
- Quitar inmediatamente cualquier garrapata que se encuentre.
Vacunas: existe una vacuna contra Babesia canis (Pirodog®), de eficacia moderada (≈ 80 %), recomendada en zonas de prevalencia muy alta. También existe una vacuna contra la enfermedad de Lyme (Merilym®), pero sigue siendo objeto de debate.
Tabla resumen de las enfermedades transmitidas por garrapatas
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Conclusión
La garrapata no es un simple parásito molesto: transmite algunas de las enfermedades más peligrosas para el perro en Francia. La piroplasmosis puede matar en 48-72 h; la enfermedad de Lyme se diagnostica meses después de la picadura. La prevención combina un antiparasitario mensual (o trimestral), la inspección sistemática al volver de los paseos y la extracción inmediata con un gancho adecuado. Ante cualquier fiebre, decaimiento, orina oscura o cojera sin explicación en las semanas siguientes a un paseo, acuda al veterinario sin esperar.

